La segunda toma de fotografías fue en la recepción del edificio donde vivo. Es un lugar bastante contradictorio si comparamos la función de una "recepción" y la sensación que este sitio en verdad produce. No nos invita a seguir y mucho menos a quedarnos. Esta atmósfera de incomodidad es lo que trato de capturar en las fotos. La búsqueda de un mejor lugar todavía sigue.










